miércoles, 8 de agosto de 2012

C R I M I N A L I D A D


CRIMINALIDAD
El término criminalidad presenta dos usos, por un lado, se llama así al conjunto de características que hacen que una acción sea criminal. Por ejemplo, si un individuo cargaba de antemano un arma porque sabía que la iba a usar para matar a la persona con la que se iba a encontrar y de hecho lo asesina, cuando llegue el momento del juicio y se pruebe tal cuestión, no quedarán dudas acerca de la criminalidad del hecho.
Y por otro lado también se usa la palabra para hablar del número de crímenes cometidos en un territorio durante un lapso de tiempo determinado.

Caracteristicas y Factores que influyen en la criminalidad
 Las teorías que tratan de explicar los factores “causales” de la criminalidad se resumen en dos tipos: biológicas y sociales.

Las teorías biológicas sostienen que los factores están siempre en el individuo, terreno sobre el cual obra el ambiente; de tal modo que lo social sólo incidirá sobre la forma y frecuencia del delito.

Las teorías sociológicas, en cambio, dan importancia absoluta o predominante a los factores externos o sociales y confieren escaso valor a lo individual (los hombres, naciendo iguales, serán buenos o malos conforme al ambiente en el cual vivan y se desarrollan).

Por esto desde hace mucho tiempo, en criminología se habla de factores endógenos y exógenos (internos y externos) de la criminalidad; los primeros han sido definidos como aquellos que por su naturaleza son intrínsecos al sujeto, en tanto que ser biológico y psíquico (la herencia, por ejemplo); y los segundos, como aquellos que siendo extraños a la naturaleza constitutiva del ser humano, la influyen en forma variable según las condiciones del medio y la capacidad de percepción del sujeto. A estos últimos se los divide en físicos (medio ambiente no constituido por seres humanos, altitud, latitud, clima, medios de comunicación, barrio, habitación, etc.), familiares (antecedentes de la familia, su composición, sus condiciones morales, económicas y culturales) y sociales (amistades, trabajo, centros de diversión, organización social y política, la cultura del medio, la economía, la influencia religiosa, etc.).

En realidad, entre estos factores (endógenos y exógenos) existen relaciones inescindibles y sólo se los separa con fines de estudio, pues, tanto los unos como los otros influyen en la producción del delito, concurriendo en constelación.
Quedó señalado que los factores sociales de la criminalidad son elementos extraños a la naturaleza constitutiva del ser humano, pero que la influyen en forma variable según las condiciones del medio y la capacidad de percepción del sujeto; agregamos ahora, que la Sociología Criminal ha destacado la importancia de los factores político, cultural, educativo, económico y ecológico entre otros.

EL FACTOR POLÍTICO

Cuando se habla de este factor se está haciendo referencia al gobierno, a la administración pública. En este sentido, si se considera la criminalidad como un fenómeno sociopolítico, aparece adecuado pensar que la misma siempre estará presente en toda sociedad que tenga un gobierno que la gobierne o la “desgobierne”.

EL FACTOR CULTURAL

Cultural es el nombre con que se designa a todas las realizaciones características de los grupos humanos.

Para la escuela positivista moderna el delito refleja, en buena parte, el ritmo evolutivo cultural de toda sociedad: a mayor cultura y desarrollo de la tecnología, el delito, en consecuencia, presentará variaciones cualitativas y cuantitativas.

Dentro de esta perspectiva, la Sociología Criminal se ha ocupado de estudiar, entre otras, las relaciones posibles entre criminalidad y grado de instrucción, criminalidad y medios colectivos de difusión (cine, televisión, radio y prensa) criminalidad y actividades recreativas.

a.- Criminalidad y grado de instrucción: Durante el siglo pasado prevaleció la idea de que el desarrollo de la instrucción haría disminuir la delincuencia, sin embargo, las investigaciones realizadas al respecto en Europa y en USA. no produjeron resultados definitivos. Se encontró, sin embargo, que el analfabetismo no juega papel esencial con relación a la delincuencia (como también se creyó durante mucho tiempo)

b.- Criminalidad y medios de comunicación social: El cine, la televisión, la radio y la prensa no son malos ni buenos en sí mismos (sólo son vehículos de difusión); si pueden serlo los mensajes que por su intermedio llegan al público.
 Entre los investigadores europeos, es criterio generalizado que el cine tiene efectos perniciosos sobre los espectadores juveniles, por su característica falta de espíritu crítico y por su tendencia hacia la identificación, que los puede llevar a reproducir conductas que han visto en las pantallas.
 La televisión cumple un papel similar al del cine, con la ventaja del relativo aislamiento del espectador, pero con la desventaja de la invasión del hogar y la gratuidad del espectáculo; hechos que favorecen el que diariamente la violencia, el crimen, el desorden familiar y la negación de los valores morales establecidos, sean proyectados dentro del hogar.
 Aquí el problema reviste mayor gravedad por el poco o ningún control de calidad en la programación de las televisoras comerciales; y porque, además de a los jóvenes y adultos, su influencia alcanza también al público infantil.
 la prensa se confiere menor influencia criminógena. En todo caso, el público analfabeta está fuera de su área de influencia directa; pero, como todo medio de comunicación social, la prensa puede ser usada como instrumento de manipulación colectiva y siempre podrá constituir para algunos sujetos (adolescentes y jóvenes, en especial) una fuente suplementaria de estímulos que los oriente hacia las conductas antisociales. Aparte de las páginas completas de propaganda gráfica de las películas en las que en forma nítida se presentan desnudos y escenas pornos atentatorias contra la personalidad en formación de los niños, que en todo hogar tienen acceso a los periódicos y que, desde luego, no necesitan saber leer para interpretar gráficas.

Se ha señalado que la prensa venezolana tiene los siguientes aspectos negativos:

* Tendencia sensacionalista (algunos diarios).
* Publicación de fotografías o ilustraciones obscenas, vulgares o de mal gusto (publicidad de carteleras de cine y teatro).
* Y el enfoque exagerado en la información sobre hechos delictuosos.

EL FACTOR ECONÓMICO

     En verdad, el factor económico en la criminalidad es de extrema complejidad, baste saber que, por ejemplo, tanto la pobreza como la riqueza pueden influir en su producción.

a.- En relación con la pobreza, es un hecho que la carencia de los medios indispensables para la satisfacción misma de las necesidades individuales y familiares (falta de trabajo, de vivienda adecuada, de servicios elementales, etc.), puede crear en los individuos un estado emocional susceptible de transformarse en sentimiento de inferioridad y de frustración que, así mismo, puede convertirse en odio o resentimiento hacia toda la sociedad, considerada como responsable de tales penurias. También puede generar rebeldía constante que suele traducirse en frecuente violación a las leyes, consideradas como instrumento de opresión y explotación; pudiendo además, generar irrespeto hacia las autoridades; actitudes todas ellas que pueden desencadenar en perpetración de delitos.

b.- En cuanto a la riqueza, no es menos cierto que las situaciones de bonanza y de extrema facilidad para la obtención de los bienes en la sociedad de consumo (lo cual conlleva a la perdida de la conciencia del valor de los objetos) se constituye, en gran medida, en fuente de la más moderna criminalidad: la criminalidad no convencional (económica, de cuello blanco, de los poderosos.).

EL FACTOR ECOLÓGICO

La ecología es el estudio de las relaciones entre los organismos y sus habitats. Tiene tres ramas: botánica, animal y humana. A esta ultima se le denomina también Ecología Social, en cuanto se la considera una rama de la Sociología que se ocupa del estudio de las áreas de habitación humana y de la distribución espacial de los rasgos o complejos sociales y culturales.

    En Latinoamérica,  se tiene la experiencia de que las zonas que circundan los mercados hay mayor delincuencia que en otras, al igual que en los suburbios de las ciudades. Parece tener relación con la mayor o menor delincuencia de un lugar, el tiempo que las familias vivan en él, el hecho que las viviendas sean rentadas o adquiridas en condominio, la homogeneidad de la población, la densidad de población, el tamaño de la ciudad, el conocimiento y trato que unos tengan con los otros.

Los resultados de estas investigaciones (ecológicas) han sido importantes para la política criminal, pues han permitido la elaboración de mapas y planos en donde se indican las zonas criminógenas de un determinado país, región o ciudad, facilitándole así su tarea, especialmente en el aspecto represivo-policial.

Quedan aún sin explicación, no obstante, la no-delincuencia de muchos jóvenes de esas “áreas de delincuencia”, al igual que la delincuencia que se produce fuera de las mismas; así mismo, queda planteado saber si tales áreas realmente generan delincuencia o si, mas bien, ataren a personas que ya son delincuentes.

Delincuente:

Se dice que una persona es un delincuente pues cometió un delito, o sea, un acto antijurídico que el Derecho o sistema legal de un Estado califica como tal, y sanciona con una pena.
Según el enfoque médico psicológico las conductas rechazadas por la sociedad se denominan conductas antisociales y no tienen porqué coincidir. El que comete un único delito no es considerado delincuente, sino aquél que los comete de forma reiterada y que es considerado antisocial por la sociedad.

Definición de Delincuente según la escuela Positivista:
El delincuente es un prisionero de su propia patología (determinismo biológico) o de procesos causales ajenos al mismo (determinismo social): un ser esclavo de su herencia, encerrado en si, incomunicado de los demás, que mira al pasado y sabe, fatalmente escrito, su futuro: un animal salvaje y peligroso.

Caracteristicas del delincuente:

Para la escuela clásica el delincuente no tiene características de un ser anormal, sino de un ser con perfecta posibilidad de elegir sus acciones, y eligió cometer el delito, el que debe ser sancionado en proporción al daño ocasionado.

Para el positivismo, el delincuente presenta rasgos patológicos en su estructura psicofísica, que lo determinan a cometer los hechos ilícitos. Es célebre la descripción de Lombroso sobre las características físicas que presentan las personas predeterminadas por la naturaleza a ser delincuentes, a los que llama delincuentes natos; como protuberancia en frente y cerebro, ojos rasgados, pómulos salientes. La defensa social es el motivo de la imposición de la pena a estas personas, que en realidad no eligen ser delincuentes, sino que lo son, por mandato natural.

Actualmente se acepta que si bien hay factores genéticos predisponentes (no características físicas, sino patologías de la conducta), el ambiente y la educación que recibieron esas personan son fundamentales a la hora de convertirse en delincuente. En general se dice que el delincuente no nace, sino que se hace.

Lombroso al examinar distintos delincuentes, llegó a una conclusión de que el criminal no es un hombre común, si no que por sus característicos rasgos morfológicos y psíquicos, constituye a un tipo especial.

Clasificación del Delincuente

     Dentro de la escuela positivista se dan una serie de clasificaciones para los delincuentes; estas clasificaciones fueron expuestas por Cesare Lombroso, Enrico Ferri y Rafaele Garofalo principalmente.

Clasificación según Cesare Lombroso:

    Fue considerado el padre de la antropología criminal. Lombroso, analizando las diferencias antropológicas más sobresalientes entre las diversas razas, y al observar el cráneo de un criminal, se le ocurre que podría existir una raza o especie de hombre diferente: los criminales. En 1871 un acontecimiento viene a producir un cambio radical en la vida de Lombroso, y asimismo en la historia de la ciencia, al observar el cráneo de un delincuente famoso llamado Villela. Encontrando una serie de anormalidades atávicas que lo llevan a deducir, que el problema de la naturaleza y el origen del criminal se deben  a que las cualidades de los hombres primitivos y de los animales inferiores estaban reproduciéndose en su época, y esos eran los factores que influían en dicha conducta. Al encontrar en el cráneo, algunas características atávicas, surge y nace la teoría del criminal nato. Las anormalidades fundamentales que él observó, le dieron a pensar que se trata de un caso en el cual la evolución natural se detuvo, es decir, que el sujeto no evolucionó, que se quedo en una etapa anterior del desarrollo humano.

De esta manera, Lombroso, se encarga del estudio del delito y de la prostitución entre los salvajes, encontrando que estos son hombres sin pudor, que se prostituyen con gran facilidad, que viven en promiscuidad, que cometen fácilmente homicidios, matando niños, ancianos, mujeres y enfermos; que roban, y cuyas penas son terribles; le llama particularmente la atención el canibalismo por: necesidad, religión, prejuicio, piedad filial, guerra, glotonería, vanidad, etc. Compara cómo muchas de estas actitudes son comunes al tipo del delincuente nato, comparando a éste con un salvaje, al cual le gusta tatuarse, es supersticioso, gusta por los amuletos, prefiere los colores primarios, etc.

El delincuente nato es como un niño, reacciona en forma infantil, presenta un inadecuado control sobre sus emociones, es notablemente cruel; el criminal nato y el niño coinciden principalmente en: 1) cólera (furia), 2) venganza, 3) celos, 4) mentira,  5) falta de sentido moral, 6) aplanamiento afectivo, 7) crueldad, 8) astenia, 9) caló, 10) narcisismo, 11) hedonismo, 12) morbo, e 13) imitación.

 Para Lombroso, el delito no existe como tal, lo que sí existen son delincuentes. Su principal aporte a la criminología fue su teoría del delincuente nato; esta teoría fue formulada gracias a los resultados de más de cuatrocientas autopsias de delincuentes y seis mil análisis de delincuentes vivos.
A partir del método experimental inductivo que empleaba en hospitales, Lombroso establece que Los delincuentes con delitos graves en común tienen taras genéticas. Como ser:
• protuberancia en la frente.
• pómulos salientes.
• ojos achinados.
• protuberancias en el cráneo.
Ademas Lombroso Distinguía siete grupos de delincuentes:

1. El criminal Nato (Atávico):
Lombroso al examinar distintos delincuentes, llegó a una conclusión de que el criminal no es un hombre común si no que por sus característicos rasgos morfológicos y psíquicos, constituye a un tipo especial. Este criminal según Lombroso presenta signos de inferioridad orgánica y psíquica como:

 Menor capacidad craneana.
 Mayor diámetro bizigomático.
 Gran capacidad orbitaria.
 Escaso desarrollo de las partes anteriores y frontales.
 Contrastando con el gran desarrollo facial y maxilar (pragmatismo).
 La insensibilidad moral y la falta de remordimientos.
 La imprevisión en grado portentoso.
 Una gran impulsividad

2. Delincuente Loco Moral:
Según Lombroso es el Estado psicopatológico que impide o perturba la normal valoración de la conducta desde el punto de vista moral, pero dejando subsistente la capacidad cognoscitiva y volitiva. La descripción que Lombroso da de este loco moral son las siguientes:
 son sujetos de peso de igual o mayor a la normal
 El cráneo tiene una capacidad igual o superior a la normal, y en general no tiene diferencia con los cráneos normales.
 La sensibilidad psíquico- moral es, por lo tanto una sublimación de la sensibilidad general.
 Son personas antipáticas que no conviven casi con nadie, odian con o sin motivos.
 Son hábiles en la simulación de la locura.
 Es muy vanidoso, es propia de los criminales natos como de los locos morales, vanidad morbosa, para ser de su vida algo muy elegante.
 Son personas bastante excitables, crueles, indisciplinados, etc.
 Es excesivamente egoísta pero a pesar de eso es altruista, aunque solo sea una forma de perversión de los afectos.

3. Delincuente Epiléptico:
Individuo que sufre de epilepsia y comete a causa de esta enfermedad un delito. Generalmente cometen delitos violentos. Una característica de estos delincuentes es que siempre utilizan armas blancas para cometer delitos violentos. Las características en los criminales epilépticos son:
 Destructividad.
 Tendencia al suicidio
 Cambios de humor
 Amnesia
 Vanidad
 Doble personalidad para escribir

4. El Delincuente Loco:
El delito en éstos no es más que un episodio en su anomalía mental, es considerado criminalmente inimputable. En esta clase de delincuentes se considera, al alcohólico y al histérico. Ademas Lombroso hace una diferencia entre los delincuentes locos y los locos delincuentes, siendo los locos delincuentes los enfermos dementes, sin capacidad de entender o de querer, que cometen algún crimen sin saber lo que hacen, en cambio el delincuente loco es el sujeto que ha cometido un delito y después enloquece en prisión.
5. El Delincuente Ocasional:
A los delincuentes ocasionales Lombroso los divide en pseudo-criminales, criminaloides.

a) DELINCUENTES PSEUDO-CRIMINALES
Están constituidos en los siguientes subgrupos:
1) Aquellos que cometen delitos involuntarios, que no son reos a los ojos de la sociedad y de la antropología, pero no por eso son menos punibles.
2) Los autores de delitos, en los cuales no existe ninguna perversidad, y que no causan ningún daño social, pero que son considerables ante la ley, y aunque no parezcan para nosotros delitos lo son, algunos se cometen por necesidad o por dura necesidad.
3) Los culpables de hurto, de incendio, heridas, duelos, en determinadas circunstancias extraordinarias, como la defensa del honor, de la persona, de la subsistencia de la familia etc.
4) Se encuentran también en los delitos de falsedad.

b) CRIMINALIODES
1) Son aquellos en que un incidente los lleva al delito, sujetos con cierta predisposición, pero que no hubiera llegado al delito de no haberse presentado la oportunidad, la ocasión hace al ladrón.
2) La imitación.
3) La cárcel como esta ahora es la ocasión para asociarse al crimen.
4) Finalmente están los que son apresados por engranajes de la ley.


6. Delincuentes Pasionales:
Para Lombroso un delincuente pasional no puede ser un delincuente loco, tampoco tiene aspectos atávicos, ni epilepsia, ni locura moral, por lo tanto tiene que ser un sujeto con otras características, y estas son:
1) Rareza (5 a 6 %) entre los delitos de sangre.
2) Edad entre 20 y 30 años
3) Sexo: 36 % de mujeres, el cuádruple de los demás delitos
4) Cráneo sin datos patológicos.
5) Belleza de la fisonomía, casi completa ausencia de caracteres, que se notan tan frecuente en criminales y locos.
6) A la belleza del cuerpo responde la honestidad del alma
7) Afectividad exagerada
8) Anestesia momentánea en el momento del delito.
9) Conmoción después del delito.
10) Suicidio o tentativa de este inmediatamente después del delito.
11) Confesión: al contrario de los delincuentes comunes, no oculta el propio delito, lo confiesan a la autoridad judicial como para calmar el dolor y el remordimiento.

7. La Delincuente Femenina:

Lombroso sospechaba que las mujeres destinadas a cometer crímenes desarrollaban una fuerza inusual, en tanto que las prostitutas se dedicaban a este comercio debido a su particular belleza. Tales planteamientos resultan difíciles de reconciliar con la observación directa, y Lombroso, tras años de estudiar fotos de delincuentes femeninas, de medir sus cráneos y cuantificar sus bíceps y tatuajes, se encontró prácticamente donde había empezado. Los signos inequívocos de degeneración, como deformaciones craneales o hirsutismo simiesco, se manifestaban en muy contadas ocasiones. Con el tiempo, Lombroso cayó en la cuenta de que las delincuentes femeninas mostraban menor cantidad de signos de degeneración por la simple razón de que eran menos evolucionadas que los hombres. Con lo cual, las mujeres primitivas resaltaban menos entre los restantes miembros de su sexo. Dedujo que, puesto que las mujeres son, por naturaleza, más sumisas ante la ley que los hombres, la infrecuente criminal femenina ha de ser genéticamente masculina. Por ende, las mujeres condenadas sufrían un doble ostracismo: el legal y el social. Lombroso dice: “En consecuencia, esta doble excepción hace de la mujer criminal un verdadero monstruo”.

Clasificación según Enrico Ferri:

Ferri es conocido por su equilibrada teoría de la criminalidad, por su programa ambicioso Político-Criminal y por su topología criminal.
Para Ferri, el delito no es producto exclusivo de ninguna patología individual, sino que es un fenómeno social, y que ademas es el resultado de la acción de factores diversos: individuales, físicos y sociales.

Factores que influyen en el delito, según Ferri:
1. Factores antropológicos o individuales:
 Constitución orgánica del individuo.
 Constitución Psíquica.
 Caracteres personales de este como: raza, edad, sexo, estado civil, etc.

2. Factores físicos o Telúricos:
 Clima.
 Estaciones.
 Temperatura.

3. Factores Sociales:
 Densidad de población.
 Opinión publica.
 Familia.
 Moral.
 Religión.
 Educación
 Alcoholismo.
 Etc.

Clasificación según Rafael Garofalo:

Para Garofalo el hombre delincuente responde a un modelo de deficiencia psíquica o moral, de carácter hereditario, con una falta de sentimientos altruistas, e incapacidad para vivir en sociedad. Además defiende el bien de la sociedad por encima de todo, aunque para ello hubiese que eliminar a los individuos causantes del mal común, incluso su "raza", entendiendo como raza un concepto que se acerca más a lo que hoy conocemos como cultura, con el fin de evitar la perpetuidad de la misma. Garofalo crea una teoría para sancionar al autor de un delito:

Teoría de la Terribilidad:
La temibilidad es la perversidad constante y activa que hay que temer de parte del delincuente. Esta teoría es criticada por Arturo Rocco, quien dice que la temibilidad no es característica del autor sino más bien es repercusión social de esa característica.

Tesis de la Peligrosidad:
Más tarde, se abandona esta teoría y se la reemplaza por la Tesis de la Peligrosidad como base de la responsabilidad criminal. Por ejemplo si alguien da un abortivo a una mujer no embarazada, no se debe sancionar el daño objetivo, en realidad no lo hay, sino la peligrosidad subjetiva que emana de la personalidad del autor.
Este autor dice que para que exista un delincuente nato establece cuatro tipos:
1. El Asesino:
Criminal nato que no tiene sentimientos de altruismo y de probidad, por lo que puede cometer delito cuando se le presente la oportunidad.
2. El Delincuente Violento:
Le falta de sentimiento de piedad, por lo que comete delitos violentos.
3. El Ladrón:
El que atenta contra la probidad. Este sentimiento no tiene raíces profundas en estos individuos. Le falta el sentimiento altruista y está influenciado por el medio ambiente.
4. El delincuente Lascivo:
No encaja en las anteriores, podría ser delincuente sensual.
Ademas Garofalo define que La pena tiene por objeto defender a la sociedad de los inadaptados y los socialmente peligrosos, en casos graves, a los primeros se les debe aplicar la pena capital y a los segundos abandonarlos en una isla. Además impone tres clases de penas:
 Pena de muerte para los asesinos.
 Cadena perpetúa para los delincuentes violentos.
 Trabajo en colonias agrícolas de ultramar para los ladrones

CLASIFICACIÓN DE LA SOCIOLOGÍA DEL DELINCUENTE

Antes que nada debe quedar bien definido el concepto de CRIMINOLOGÍA, el cual es, el estudio de los criminales tomando como tales, todos aquellos que cometan alguna conducta antisocial, y que   muchas veces es confundido con el concepto de CRIMINALÍSTICA, que estudia la forma en que fue realizada esa conducta antisocial por parte del delincuente.

Los tipos de conducta que se presentan son las siguientes:

CONDUCTA SOCIAL.- cumple con las adecuadas normas de convivencia, no se arremete en forma alguna a la colectividad, cumple con el bien común.
CONDUCTA ASOCIAL.- aquella que carece de contenido social, no tiene relación alguna con las normas de convivencia ni con el bien común. Se realiza en la soledad, en el aislamiento.
CONDUCTA PARASOCIAL.- es inconforme, se da en el contexto social, pero es diferente a las conductas seguidad seguidas por la mayoría. Es la NO aceptación de los valores adaptados por la colectividad pero sin destruirlos. No realiza el bien común pero no lo arremete.
CONDUCTA ANTISOCIAL.- va contra el bien común, atenta contra la estructura básica de la sociedad, destruye sus valores fundamentales, lesiona las normas elementales de convivencia.


LA CRIMINOGÉNESIS

Es el estudio de la explicación de las causas que tuvo un delincuente para delinquir, es la resultante del estudio de su historia vital, es decir, que tiene importancia capital el perfil de personalidad básica del actor (factor individual o biopsicogénesis) y de las influencias ambientales (factor mesológico o sociogénesis).

La criminogénesis es el conjunto de tendencias de origen genético que ante los estímulos del medio pueden desembocar en una conducta antisocial dependiendo de la intensidad con que tales tendencias se presentan en cada individuo.

Aspectos importantes
De acuerdo con el planteamiento de la biología criminal, no todo individuo con tendencias violentas, irascibles, agresivas, o excitables llega al delito, sino solo aquellos que no poseen la capacidad para refrenarlas. En ello la estructura de la personalidad juega un papel de vital importancia.

Este punto de vista resulta de las investigaciones más recientes en el campo de la genética en relación con el medio. En toda personalidad deben converger tres elementos: el heredado (temperamento), el aprendido (carácter) y el medio.

MÉTODOS USADOS EN LA INVESTIGACIÓN CRIMINAL

MÉTODOS USADOS EN LA INVESTIGACIÓN CRIMINAL EN VENEZUELA

La investigación criminal propiamente dicha se va a realizar durante la fase preparatoria, cuyo objetivo es como la palabra lo dice, es preparar mediante la investigación y colección, todos los elementos de convicción necesarios para que el Fiscal del Ministerio Público pueda fundar su acusación, o que sirvan para exculpar al imputado. Es importante destacas que las investigaciones deben estar dirigidas primordialmente a satisfacer lo que manda el Código Orgánico Procesal Penal en su artículo 13, que es el principio de la finalidad del proceso, que no es otra que la búsqueda de la verdad por las vías jurídicas, y establecer si hay o no culpabilidad.

La investigación policial relacionada con las informaciones que obtengan los funcionarios, acerca de la comisión de hechos delictivos, la identificación de sus autores y demás partícipes, deben constar en acta suscrita por el funcionario actuante, de acuerdo a lo establecido en los artículo 11 de la Ley de policía de Investigaciones Penales y 109 del Código Orgánico Procesal Penal, para que sean utilizadas por el Fiscal del Ministerio Público en los fundamentos de su Acusación.

Los funcionarios están en la obligación de informarle al Fiscal del Ministerio Público, todas y cada una de las diligencias realizadas, la cuales deben constar en actas, y notificarlas en un lapso no mayor de doce horas, tal cual como lo establece el artículo 110 del Código Orgánico Procesal Penal

Para llevar a cabo sus fines, el Fiscal del Ministerio Público debe ordenar hacer constar mediante actas, todos los hechos y circunstancias relacionados con el delito cometido, valiéndose para ello de los conocimientos científicos, técnicos y jurídicos, con los cuales se busca demostrar la comisión del hecho punible, las circunstancias que lo rodearon, la responsabilidad de cada uno de los involucrados en el hecho, así como el aseguramiento de los objetos activos y pasivos que guarden relación con el caso.

Al tener conocimiento de que se ha cometido un hecho punible, el Fiscal del Ministerio Público da la orden de inicio de la investigación y debe ordenar la práctica de las diligencias necesarias. No obstante, en la práctica y en la mayoría de los casos cuando la policía es quien conoce del hecho punible, las diligencias que son urgentes y necesarias ya han sido iniciadas, lo cual se hace a la par con la notificación al Fiscal del Ministerio Público, tal como establece el artículo 293 del Código Orgánico Procesal Penal. Es aquí donde los conocimientos y la experiencia del investigador criminal, junto a las técnicas y los métodos de la Criminalística, juegan una vital importancia.

Una vez iniciada la averiguación, las comisiones de la policía judicial se trasladan al sitio, con la finalidad de:
  1. Determinar la naturaleza del hecho para verificar si se trata realmente de la comisión de un homicidio o no.
  2. Preservar el sitio del suceso, a fin de evitar modificaciones que puedan perjudicar la investigación y la apreciación de las circunstancias que rodearon al mismo, lo cual traería como consecuencia posibles errores en las interpretaciones de relación de causa y efecto, entre los elementos que forman el tetraedro de la Criminalística, es decir, la víctima, el victimario, el medio de comisión y el sitio del suceso.
  3. Realizar con la ayuda de los técnicos, expertos y peritos, las inspecciones oculares que sean necesarias.
  4. Realizar con la ayuda de los técnicos, expertos y peritos, la colección de las evidencias que puedan contribuir a identificar al autor del hecho, así como, las que nos permitan identificar la forma en que fue cometido el homicidio, el Modus Operandi utilizado, etc.
  5. Identificar los presuntos responsables del hecho y su posible aprehensión.
  6. Asegurar los testigos presenciales o referenciales de los hechos, así como, a la víctima, a fin de identificarlos plenamente y tomarles sus respectivas entrevistas.
Una vez que han sido practicadas las pruebas preliminares, siendo positiva la del ATD (Análisis de Traza de Disparo) en su cuerpo y en su vestimenta, así como, la experticia practicada al arma de fuego encontrada en su residencia, donde se demuestra que con esa arma se dio muerte a la víctima, se procede a dejar formalmente detenido al imputado, previa autorización o notificación del Ministerio Público, prosiguiendo con el restos de diligencias necesarias, entre las cuales se pueden enumerar las siguientes:
  1. Inspecciones Oculares, en el sitio del suceso o sitios de liberación.
  2. Inspección de personas cuando sea necesaria una comprobación inmediata, a fin de colectar evidencias de interés Criminalístico que sirvan para la demostración del cuerpo del delito, en la casa del imputado.
  3. Exámenes corporales a personas relacionadas con el caso, como sería la víctima, entre estos se pueden mencionar: autopsias, radiografías, radioscopias, análisis hematológico, bacteriológico, seminales, etc.
  4. Citaciones y entrevistas a las personas que resulten relacionadas con el homicidio que se averigua, y que puedan suministrar información relevante que contribuya al esclarecimiento del mismo.
  5. Experticias técnicas tales como: balística, dactiloscópica, activaciones especiales, físicas, químicas, biológicas, etc.
  6. Entrevistar al imputado si quiere hacerlo, con la debida asistencia de su abogado defensor o abogado de confianza, previo conocimiento del Fiscal del Ministerio Público.
  7. Practicar avalúos, reconocimientos de los objetos, armas e instrumentos que sirvieron como medio de comisión del homicidio.
  8. Practicar levantamientos planimétricos del sitio del suceso.
  9. Disponer por parte del Fiscal del Ministerio Público, la reserva procesal total o parcial de las actuaciones que conforman el expediente, de la cual habla el Código Orgánico Procesal Penal, en su artículo 313, tercer aparte.
Entre las diligencias que para ser practicadas se requiere una orden judicial, tenemos:
  1. La práctica de allanamientos o visitas domiciliarias, relacionadas con los artículos 217 y 225 del Código Orgánico Procesal Penal.
  2. El registro de personas lugares o cosas, cuando se trata de aquellos casos que no requieren una comprobación inmediata, relacionados con los artículos 220 y 22 del Código Orgánico Procesal Penal.
  3. Cuando es necesaria la práctica de exhumaciones para la realización de autopsias, ya sea porque no se le hizo en su debida oportunidad o porque se presuma que la realizada al cadáver, fue simulada.
  4. Cuando se requiere practicar intercepciones o grabaciones de conversaciones telefónicas y otros medios radioeléctricos de comunicación.
  5. Incautación de correspondencia y otros documentos, títulos, valores y cantidades de dinero en efectivo, disponibles en cuentas bancarias o cajas de seguridad, que se presuman emanados del autor del delito o dirigidos a él, y que puedan guardar relación con los hechos investigados.
  6. Reconocimiento del imputado en rueda de individuos, con la víctima o los testigos como reconocedores, a fin de identificarlo como autor del hecho punible.
  7. La práctica de otros reconocimientos tales como: Voces, sonidos y cuanto pueda ser objeto de percepción extrasensorial.
  8. La prorroga de la reserva procesal total o parcial de las actas del expediente, tal como lo establece el Código Orgánico Procesal Penal, en el artículo 313, en su tercer aparte.
Este control judicial en esta fase preparatoria, está fundamentado en el artículo 291, ejusdem, que dice lo siguiente:
"Artículo 291. Control Judicial. A los jueces de esta fase les corresponde controlar el cumplimiento de los principios y garantías establecidos en este Código, en la Constitución de la República, tratados, convenios o acuerdos internacionales suscritos por la República; y practicar pruebas anticipadas, resolver excepciones, peticiones de las partes y otorgar autorizaciones."

Este Cuerpo Policial, para lograr sus fines que en un principio son el reconocimiento, la identificación, individualización y la evaluación de las evidencias físicas, cuenta con equipos como:
  1. Microscopio electrónico de barrido.
  2. Microscopio electrónico de transmisión.
  3. Microscopios ópticos.
  4. Polígrafo. (conocido popularmente como detector de mentiras)
  5. Cromatógrafo de gases, para análisis de sustancias inorgánicas.
  6. Análisis de traza de disparo (ATD), técnica física con rayos X, para localizar residuos sólidos y análisis de concentración de los elementos que componen la pólvora; nitrato, nitrito, plomo, etc.
  7. El espectofotómetro infrarrojo, para micromuestras orgánicas y algunas inorgánicas.
  8. El espectofotómetro de luz ultravioleta y visible.
  9. Las activaciones especiales, para huellas y rastros sobre soportes especiales.
  10. El espectógrafo de voces y sonidos.
  11. Equipo metalizador por bombardeo iónico.
  12. Espectómetro de energía dispersiva por rayos X.
  13. Tricología, para realizar estudios estructurales y biológicos de los apéndices pilosos.
  14. Pruebas de nitrito para prendas de vestir.
  15. Análisis instrumentales, para los estudios de propiedades de las evidencias como: energía, electricidad, y relación volumen-masa.
  16. Análisis de ADN, para identificación genética (próximamente).
En el curso de la investigación criminal, pueden ocurrir incidencias propias del proceso, tales como: Cuestiones de competencia, desistimientos, cuestiones incidentales, recusaciones e inhibiciones, reclamaciones o tercerías, medidas de protección a la víctima, acuerdos reparatorios, supuestos especiales (mejor conocido como delación), principio de oportunidad, admisión de los hechos, etc, sin embargo, todas estas actuaciones o incidencias tendrán que ser conocidas por el Juez de control de la circunscripción judicial correspondiente.
En cuanto a la duración que debe tener la investigación criminal, cabe mencionar que el Código Orgánico Procesal Penal, en el artículo 321, establece que el Fiscal del Ministerio Público debe procurar dar término a la investigación con la diligencia que el caso requiera, es decir, habla de la celeridad procesal que debe tener la investigación y el impulso procesal que debe darle el Fiscal del Ministerio Público, igualmente y en los casos en que hayan transcurrido más de seis meses luego de que se haya identificado e individualizado el imputado, éste tiene la facultad de solicitar ante el juez de control que sea fijado un plazo prudencial a fin de terminar dicha investigación, transcurrido el plazo acordado por el Juez de control, el Fiscal tiene que formular la acusación o solicitar el sobreseimiento, por cualquiera de los causales estipulados en el artículo 325, del arriba referido código.

Metodología de la investigación criminalística

Dentro de la criminalística existen aplicaciones clásicas, como la fotografía, planimetría, balística, química, huellografía y dactiloscopía, mecánica, urbanismo y paisajismo, ecología e informática, entre otras.
Los estudios criminalísticos se apoyan en métodos y técnicas propias del trabajo de diferentes disciplinas, ciencias auxiliares y laboratorios periciales, entre los que se encuentran:
  • Arte forense: El retrato compuesto o hablado, realizado a partir de la memoria de la víctima, es el más famoso, pero también se llevan a cabo dibujos con base en videos y fotos, y progresiones de edad en caso de personas desaparecidas. Utilizan un restirador, lápices, testimonio, ya sean verbales o con fotos y videos, para ofrecer opciones al artista.
  • Antropología forense: Para poder determinar el sexo, talla, edad, grupo étnico, e incluso llegar a la reconstrucción facial de restos humanos, se requiere de varias semanas de trabajo en el laboratorio antropológico.
  • Balística forense: La balística forense, como rama de la balística general y parte fundamental de la Criminalística, tiene como objetivo que en sus laboratorios se lleven a cabo todos los procedimientos y estudios necesarios de los cartuchos, balas y armas relacionadas con los homicidios, suicidios, accidentes y lesiones personales.
  • Dactiloscopía: Aunque la gran mayoría de las impresiones dactilares pueden hallarse en el lugar del hecho, en otros casos es necesario que los objetos que posiblemente tengan huellas latentes sean trasladados a los laboratorios para su reactivación, utilizando polvos, vapores de yodo, ciano-acrilato de sodio o por medio del rayo láser.
  • Documentoscopía: la palabra se origina a partir de la conjunción del vocablo latino “documentum” (enseñar, mostrar) y del griego “skopein” (ver, observar) y, junto con la palabra "Documentología" se utiliza para nombrar al conjunto estructurado y sistematizado de conocimientos y procedimientos técnico-científicos dentro de la Criminalística dirigidos al estudio de los documentos en general, características, forma de confección, alteraciones, etc., como así también a la investigación de manuscritos y/o firmas que ellos contengan y que sean de interés para la investigación que se realiza, pertenezca ésta al fuero judicial o al privado.
  • Entomología forense: La entomología forense se basa en la sucesión ecológica de los artrópodos que se instalan en un cadáver para determinar la fecha de la muerte. Es especialmente útil en cadáveres con varios días, semanas o meses de antigüedad.
  • Fisionomía forense: Reconstruye las características de un rostro con la ayuda de materiales moldeables. Utiliza un molde de cráneo de plástico con varias capas de material para simular la piel, espátulas de escultor, pinturas. En muchas agencias se utilizan programas de computadora para modelar huesos, músculos y piel en 3D.
  • Fotografía forense: La participación del fotógrafo para realizar la fijación fotográfica de la escena y todo lo relacionado con la misma es fundamental; sin embargo, es sólo la primera parte de su trabajo, ya que posteriormente tendrá que trasladarse al laboratorio de fotografía forense para llevar a cabo el revelado del material con el que serán ilustrados los dictámenes.
  • Genética Forense: El estudio de material biológico, como la saliva, semen, sangre, pelo, y otros tejidos, permiten tipificar el ácido desoxirribonucléico (ADN), método identificatorio moderno y que por su gran precisión se ha denominado huella genética.
  • Hecho de tránsito: Mediante la aplicación de diferentes técnicas de análisis químico, pueden examinarse los fragmentos de pintura, efectuando distinciones en cuanto al calor y los compuestos de las mismas.
  • Hematología: En esta especialidad la aplicación de la química es fundamental si una mancha que se halló en el lugar del hecho es sangre y si ésta es de animal o humana; en caso de tratarse de sangre humana se determinarán los grupos, subgrupos y el factor RH.
  • Incendios y explosivos: Para el estudio de los residuos que dejan los incendios y las explosiones, pueden utilizarse la cromatografía de capa fina, la cromatografía gas-líquido y la cromatografía líquida de alto rendimiento; pudiéndose determinar el tipo de sustancia que se utilizó.
  • Informática Forense: estudio y análisis de delitos digitales, empleando computadoras, medios electrónicos y las tecnologías de información para hechos punibles .
  • Medicina forense: Si se considera que el laboratorio es el lugar en donde se realizan trabajos de investigación científica, bien puede estimarse el necrocomio o a los Servicios Médicos Forenses como los laboratorios que utilizan los médicos para el estudio minucioso del cadáver, y para determinar su identidad y causa de muerte.
  • Meteorología forense: Es el análisis de las condiciones climáticas pasadas de un lugar específico. Es una rama bastante empleada en los procesos judiciales en los que participan compañías de seguros y también en las investigaciones de homicidios.
  • Odontología forense: La utilización del laboratorio en la odontología forense se realiza cuando se requiere obtener o elaborar moldes para determinar las características dentales de un individuo.
  • Patología forense: Estudia las pistas que llevan a la causa de la muerte presentes en el cuerpo como un fenómeno médico.
  • Peritaje caligráfico: Permite establecer la autenticidad de documentos, mediante estudio de trazos de escritura o firmas, análisis de tinta, papel o impresiones de maquinas de escribir. Se le confunde con la grafología de la que se dice que puede detectar personalidades o sexo pero carece de suficiente estudios científicos.
  • Piloscopia: Por medio del estudio químico puede determinarse si el pelo en estudio se trata de pelo humano o de animal, así como otras características.
  • Psicología forense: Comprende un amplio rango de prácticas que involucran principalmente evaluaciones de capacidad de los acusados, informes a jueces y abogados y testimonio en juzgados sobre temas determinados
  • Química forense: En esta importante especialidad se aplican todos los conocimientos y técnicas químicas con objeto de conocer la naturaleza de cualquier sustancia o elemento. Su participación en la investigación es multi e interdisciplinaria con otras ciencias forenses.
  • Toxicología forense: Puede ser aplicada en sujetos vivos o muertos. En personas vivas se toman muestras de orina y de sangre. En la orina puede determinarse, principalmente, la presencia de medicamentos y drogas de adicción; en la sangre puede hallarse alcohol etílico.
Gracias a la criminalística, la investigación policial se ve avalada por técnicas reconocidas e indesmentibles, basadas en el conocimiento y experimentación científica.
Los principios fundamentales del proceso criminalístico incluyen:
  1. Protección del lugar de los hechos.
  2. Observación del lugar de los hechos.
  3. Fijación del lugar de los hechos.
Es decir descripción escrita, fijación fotográfica y planimetria de los indicios encontrados
  1. Levantamiento de indicios.
  2. Suministro de indicios al laboratorio.
  3. cadena de custodia
Problemática de la Criminología

Se quiere con este escrito analizar los  problemas que presenta la criminología actualmente en cualquiera de los enfoques que se asuman en su estudio. Ellos son: su objeto y su finalidad.

Problemas centrales de la criminología. Su objeto y sus finalidades”, presentado en el VIII Encuentro de Profesores de Criminología, reunido en Cali entre el 30 de enero y el 1 de febrero de 1986; allí enumera varias de las corrientes sobre este punto, las sintetiza con sus características fundamentales y luego objeta los puntos que no comparte. Partiendo de ese estudio, podemos entonces señalar los siguientes criterios:

a.-Criterio jurídico. La criminalidad como objeto de estudio de la criminología está compuesta por el conjunto de hechos punibles típicos y la totalidad de personas que realizan esas conductas en un espacio y tiempo definidos.
El crimen estará identificado con las descripciones del estatuto represor; solo las actividades consideradas ilícitas por la ley penal, delitos y contravenciones, tendrán importancia para esta ciencia y harán parte de su objeto.

b.-Criterio peligrosista. Esta posición es menos estrecha que la anterior, en el sentido de que admite que la criminalidad estará conformada por aquellas conductas ya mencionadas y, además, por todos aquellos estados que pueden generar o provocar el delito.
Se le llama “peligrosista” porque parte de los estados de especial peligrosidad, es decir aquellas situaciones en las que una persona fácil mente puede llegar a delinquir. “Toda conducta que con probabilidad conduce al delito, como mendicidad, prostitución, oposición cultural y política, alcoholismo, vagancia, homosexualismo, etc.

e-Criterio del sentido común. Se conoce también esta posición como “lega”, porque recoge la opinión popular respecto de la criminalidad. Esta será entonces el conjunto de conceptos que la mayoría de la población tiene sobre qué es crimen, qué es criminalidad y quién es criminal.
“Para que una acción contraríe el «sentido común» se requiere: a) un comportamiento que vaya contra la rutina, es decir, que se aleje de los modelos establecidos; b) que el autor, de haberlo querido, habría obrado conforme a las normas; y c) que el autor supiera lo que hacía. En tales condiciones, el agente es responsable frente a las «teorías legas»

Otras opiniones. Refiriéndose a los criterios anteriores, encontramos que “Si adoptamos la actitud inicialmente descrita para buscar el objeto de estudio de la criminología latinoamericana, tendríamos que limitarnos a seleccionar una de las diferentes corrientes enumeradas después de confrontarlas, y a evaluar sus alcances y defectos desde el punto de vista teórico. Si hacemos esto, estamos desconociendo dos aspectos fundamentales: las realidades sociales que generaron esas teorías que se desarrollaron en otros ámbitos geográficos e históricos, y también nuestra propia realidad. Esto es lo que ha sucedido con nuestros criminólogos, incluso con los críticos, excepto algunos meritorios casos: no han hecho otra cosa que trasladar teorías nacidas en otras sociedades y que solo cumplen como función desviar la atención sobre los problemas reales. Por supuesto, tal situación implica hacer ideología en su significado de falsa conciencia. Dentro de este enfoque amplio, contemporáneo, de la criminología crítica, puede aceptarse que la finalidad de la criminología es conocer qué se busca con el control social como objeto de la misma. 

El estudio del control social —formal e informal— como objeto de la criminología está íntimamente ligado a la finalidad de esta, o sea, a la búsqueda de una política criminal más justa e igualitaria; para su logro son perfectamente válidos algunos de los postulados de la criminología crítica porque esta, partiendo de criterios económicos y políticos propone una política criminal alternativa basada en mecanismos como la descriminalización, despenalización, desjudicialización y desprisionización de aquellas conductas que no sean gravemente dañinas y, acomodando las leyes y su interpretación a las realidades socioculturales, económicas, políticas, etc., combate la subcultura carcelaria, evita la estigmatización y disminuye los costos administrativos del delito. Al mismo tiempo propone la criminalización y penalización de conductas que lesionan los intereses de las mayorías y persigue tratar administrativamente a algunos individuos desviados teniendo en cuenta las causas que los llevaron a su comportamiento, para construir una política social que vaya paralela con la política criminal.

viernes, 3 de agosto de 2012

C R I M I N O L O G Í A

En 1958 se decía que la Criminología era la ciencia que estudia los elementos reales del delito: el comportamiento del delincuente y los efectos de ese comportamiento en el mundo exterior.
En la actualidad, se dice que la Criminología es una ciencia empírica e interdisciplinaria, que se ocupa del estudio del crimen, de la personalidad del infractor, de la víctima y el control social del comportamiento delictivo.
Fenómenos como el alcoholismo, la prostitución, la asociabilidad, son susceptibles de estudiarse por la Criminología dado que son comportamientos que pueden desembocar en delitos.
El conocimiento criminológico ha de referirse a hechos observables que han de analizarse de forma sistemática y ordenada.

En todo caso, puede señalarse que:

La Criminología es una ciencia empírica e interdisciplinaria que se ocupa del crimen, del delincuente, de la víctima y del control social del comportamiento desviado.
La criminología es una ciencia empírica pues se basa en la observación y, además, es una ciencia interdisciplinaria.
El objetivo de la Criminología es el delito, el delincuente, la víctima y el control social.
En una acepción restrictiva, la Criminología se limita a la investigación empírica del delito, la personalidad del autor y la ejecución de la pena.
En consecuencia, se produce una catalogación de los delincuentes y, la acepción restrictiva, no se centra en el estudio del control social.
Una acepción extensiva, en cambio, tiene en cuenta las transformaciones del concepto de delito, la criminalización y el control del comportamiento desviado.

OBJETO

En sus inicios, la Criminología, como ciencia, que nace del positivismo, analiza al criminal, ya como producto biológico o social.
La Criminología contemporánea deja atrás el positivismo encauzándose en el sociologismo funcional, es decir, centrándose en la desviación social que supone el delito.
La Criminología más actual e integradora tiene por objeto tanto a la persona infractora como a la infracción en sí misma, y también a la víctima y el control del componente antisocial. La intención es esclarecer el fenómeno criminal.

LA CRIMINOLOGÍA COMO CIENCIA EMPÍRICA E INTERDISCIPLINARIA

La criminología nace de la antropología, pero también nace de la psicología, de la biología y de la sociología. A partir de aquí se crea un núcleo de términos sólidos, será la ciencia que aglutinará el conocimiento de todas estas ciencias.
La palabra Criminología deriva del latín criminis y del griego logos, que significa el tratado o estudio del crimen y el delito-delincuente.
Las definiciones, incumbencias, divisiones y alcances de esta Ciencia, fueron variando de acuerdo a los distintos autores, criminólogos y lugar geográfico de nuestra tierra, según los diversos enfoques y encuadres teóricos, como asimismo de acuerdo a la época en las que fueron expresadas.

1.- La Criminología es una ciencia: aporta una información válida, fiable y contrastada sobre el problema criminal, información obtenida gracias a su método empírico que descansa en el análisis y observación de la realidad.
En consecuencia, la cientificidad de la Criminología significa que esta disciplina, por el método que utiliza, está en condiciones de ofrecer una información viable y fiable sobre el complejo problema del crimen, insertando los numerosos datos obtenidos del examen de éste, en un marco teórico definido.
2.- La Criminología es una ciencia Causal-Explicativa, Empírica e Interdisciplinaria, cruzada por ciencias distintas y fundamentalmente por la Biología Criminal (Antropología y Psicología criminal), y la Sociología Criminal.
Esta ciencia utiliza un método empírico y los problemas que plantea la Criminología nunca deben ser investigados desde el punto de vista de una de las ciencias que integra la Criminología, pues, en caso que así ocurriese, se arribaría a un resultado parcial.
La Criminología, entonces, es una ciencia del “ser”, empírica; el Derecho, en cambio, es una ciencia cultural del “deber ser”, normativa.
El que la Criminología pertenezca al ámbito de las ciencias empíricas significa, en primer lugar, que su objeto (delito, delincuente, víctima y control social) se inserta en el mundo de lo real, de lo verificable, de lo mensurable y no en el de los valores.
La naturaleza empírica de la Criminología implica, ante todo, que ésta descansa más en hechos que en opiniones, más en la observación que en discursos.
Por otra parte, cuando se dice que la Criminología es una ciencia interdisciplinaria, se quiere decir que está compuesta por varias disciplinas y su éxito pasa porque no haya una supremacía de una ciencia con otras.
Si preponderase una ciencia, estaríamos ante resultados parciales ya que sólo el problema se vería desde un enfoque.

Relación de la Criminología con otras Ciencias

Para comprender mejor el concepto de criminología, es preciso diferenciarla del derecho penal, que es una disciplina normativa, mientras que la criminología es la ciencia del fenómeno criminal. El derecho penal estudia las normas jurídicas relativas a la penalidad, en tanto que la criminología se inclina sobre los hechos y las personas a las cuales se refieren las normas penales.
Es oportuno acotar que la criminología se diferencia claramente de la criminalística, a pesar de que algunos autores la consideran formando parte de ésta, dado que la consideran una ciencia auxiliar de aquélla. Pero otros autores, cuya tesis compartimos, consideran que la criminalística es una disciplina que se ocupa de estudiar los hechos de procedimiento que gravitan en torno al establecimiento de la materialidad del delito, de la prueba de la infracción penal. De allí pues que la criminalística quede fuera del objeto de la criminología. No obstante la íntima interrelación existente entre ambas, dado que la criminalística puede extraer de la criminología, como apunta Pinatel (en Zambrano 2010), los datos que la ayudarán a perfeccionar los métodos de identificación e investigación, mientras que la criminología puede pedir a la criminalística que le suministre los datos para el estudio descriptivo del delito y de los delincuentes.

Otro aspecto que conviene establecer es que la criminología se apoya en la antropología, la sociología, la psicología, la biología. De esta forma se configuran las disciplinas propias de biología criminal, que estudia los aspectos genéticos, es decir, hereditarios de los delincuentes; la antropología criminal, que estudia a cada tipo de delincuente por sus manifestaciones tanto morfológicas como funcionales; la sociología criminal, que estudia el fenómeno criminal en su conjunto, abarcando las condiciones sociales de la delincuencia en el campo de la criminalidad, en razón de la edad y el sexo, las fuentes sociales de la motivación del acto delictivo y la formación de la personalidad criminal en el plano individual; la psicología criminal, que en principio estudia la inteligencia, el carácter, las actitudes sociales y las actitudes morales del delincuente desde el punto de vista de la psicología experimental, mediante la elaboración de tests de personalidad. Todas estas disciplinas constituyen
parte del dominio de la criminología.
Los juristas y los psiquiatras dentro de su campo científico han generado importantes aportes a la criminología, en sus trabajos se estudio y se describió la personalidad sicopática y las diferentes psicopatías contribuyendo los mismos a aclarar las situaciones y los casos de la imputabilidad disminuida en los códigos penales, por lo tanto la psiquiatría y el derecho han sido los pilares en los cuales se apoyo la nueva ciencia para su desarrollo.
El psicoanálisis fue creado por FRUID el cual consiste en un sistema de psicopatologías y una terapéutica asignada fundamentalmente al tratamiento de la neurosis gracias al enfoque psicológico, es decir, la psicología aplicada , al problema criminológico se logre que una serie de crímenes incomprensibles o que obedezcan a motivaciones extrañas se resuelvan y se puedan entender sin duda el psicoanálisis constituye la corriente que más a contribuido a transformar la criminología y el tratamiento de los delincuentes pero de manera distinta a la represión , esta doctrina considera la posibilidad de un tratamiento distinto de los sistemas de castigos o pena.